Tú sabes que tú eres una mamá Homeschooler cuando…
Tus hijos nunca pasan la etapa del “y porque”.
Todos tus hijos se acuestan en el piso para leer.
Tu esposo llega a tu casa luego de un día largo de trabajo y puede ver el resultado del proyecto de ciencia tan solo por ver cómo está la casa.
Si hablar contigo misma es una reunión entre padre y maestro.
De camino al baño te tropiezas con los manipulativos de matemáticas.
Puedes besar al principal y no te metes en problemas.
Vas al supermercado y le preguntas a tu bebe los colores de las frutas y a tus hijos mayores el peso estimado de esta.
Cuando lo que era tu comedor ahora tiene una computadora, una copiadora, muchos libros y también hay posters y mapas en las paredes.
Tus vecinos te miran como si estuvieras loca por estar todo un día con tus hijos pero terminas haciéndoles las asignaciones a sus hijos.
Tu esposo llega en la tarde y todavía todos están en pijamas.
La clase de economía domestica se trata de clasificar, doblar y guardar la ropa.
Tu hijo de 8 años prepara el desayuno, el de 6 años prepara el Ice Tea y la de 3 años prepara la mesa.
Puedes escuchar a tus hijos orar a voz en cuello y desarrollar su fe todas las mañanas.
Puedes producir en tus hijos carácter que produce milagros en un discipulado intensivo en cada área de sus vidas en cada clase.
Tu esposo llega con una redecilla para jugar ping pong y sin decir palabra te saca el mantel de la mesa del comedor y lo instala y se pone a jugar con tus hijos.
Un viaje a la playa es una excursión, una aventura y una experiencia de enseñanza en cualquier momento de la semana.
Cuando la gente te mira con tus hijos y te preguntan por qué no están en la escuela y tu les dices que los educas en el hogar y luego de un momento de silencio te preguntan “pero cuanto te pagan”…